domingo, 20 de agosto de 2017

LA ÉLITE TERRORISTA EN EL PLANETA "INGÉNUO"



Érase una vez un planeta situado a miles de años luz de nuestra galaxia. Un pequeño planeta al otro extremo del Universo llamado INGENUO.

El planeta ingenuo tenía un curioso sistema político y económico.

Una élite terrorista en la sombra había creado y controlado desde hacía milenios un complejo entramado social al que llamaban ... CIVILIZACIÓN.

Una pura fachada del poder real y dictatorial en la sombra. Un poder en la sombra que jamás podía ser revelado a los habitantes del planeta, los ingenuos.

El mundo “real” fabricado por la élite terrorista, se componía de un sistema global, político, religioso, educativo, periodístico, lúdico, militar, judicial, sanitario y policial. Todos con sus diferentes versiones, colores y niveles de mando, manejados en secreto y en la sombra por la élite terrorista.

Esta élite controlaba también el sistema económico del planeta. Ya que tenían la libertad de generar dinero de la nada, prestándolo a los ingenuos y éstos a cambio, devolvían el préstamo con dinero real de su trabajo más los intereses.

Si el ingenuo no devolvía el dinero ficticio que le habían prestado a cambio del dinero real de su trabajo, bloqueaban sus cuentas bancarias y se quedaban con sus propiedades y negocios.

Todo esto era perfectamente normal para el ingenuo medio, dado que desde pequeño le habían educado en ese sistema creado por la élite terrorista en la sombra.

El método preferido de control por parte de los amos del planeta ingenuo, era la creación de guerras y bandos enfrentados artificialmente. De esta manera provocaban muerte, sufrimiento, peleas y enfrentamientos entre sus habitantes.

Crearon y siguen creando naciones y religiones a lo largo de los siglos y les hacen creer a los pobres ingenuos que les pertenecen y forman parte de ellas. Que es de justicia la defensa de las mismas en aras de la libertad.

Cuando en realidad la única libertad que defienden es la libertad de la élite terrorista para seguir asesinándolos sin ser detectados a lo largo de los siglos.

De esos asesinatos obtienen una secreta y oscura energia vital de la víctima que utilizan para perpetuarse en el poder.

A la élite terrorista del planeta ingenuo le encanta masacrar a su población a través de grupos terroristas creados por ellos mismos.

Es importante que el ciudadano ingenuo tenga a alguien a quién temer y a quién odiar. De esa manera, el control por parte de la élite terrorista se convierte en un auténtico juego de niños.

Pueden justificar así nuevas medidas para recortar derechos y libertades y crear nuevas guerras que le faciliten el control del rebaño ingenuo, a través de la llamada “estrategia de tensión”.

La élite terrorista maneja a su antojo a la casta dirigente de la realeza y de la política, ya que todos ellos están educados y financiados por las instituciones educativas y por el dinero, ambos de su propiedad.

Esta casta real y política del planeta ingenuo en sus diferentes versiones y colores, se presentaban ante la opinión pública como los “luchadores contra el terrorismo”, ejemplos de integridad moral, cuando en la práctica formaban parte de la misma mafia asesina que gobernaba a los ingenuos.

Los ingenuos creen a pies juntillas en sus medios de comunicación, en su policía y en sus políticos, sin plantearse jamás que en realidad no son suyos, sino de la élite terrorista que gobierna en la sombra.

La verdad es demasiado terrible, demasiado cruda. Así que el ingenuo medio prefiere aceptar sin más lo que le dicen los vasallos del poder en la sombra.

La gran verdad es que el ingenuo había sido creado y diseñado genéticamente para ser un esclavo.

Por eso acepta “lo que le echen” desde los puestos del poder de su amada sociedad “libre”.

“Sociedad libre”, un eufemismo para la élite terrorista en el poder, pero no para el ingenuo medio que cree fielmente en su patria, su religión y en “la guerra contra el terrorismo”. Aceptando el mundo que le venden porque han sido creados y educados para ello.

La vida sigue igual en el lejano y pequeño planeta azul ingenuo.

Nada altera el milenario orden de las cosas entre amos y esclavos.

(Visto en http://dondelaverdadnoslleva.blogspot.com.es/)

sábado, 19 de agosto de 2017

MANTÉN TU VISTA EN EL OBJETIVO REAL



La sangre fluye por las calles de otra ciudad europea.

Gente matando gente en nombre de dioses e ideologías y viejos rencores.

Tortura, violación, asesinato, impactantes violaciones a los derechos humanos. Por todo el mundo.

Simplemente un día más en este antiguo planeta.

¿Acaso llegó el momento de darnos por vencidos?

¿Será éste el momento de cantar con más fuerza nuestras canciones de amargura, derrota y rabia desenfrenada? ¿Es el mundo un error insensato, una aberración de la consciencia, una pérdida de tiempo para todos? ¿Al final del camino, la filosofía nihilista estaba en lo correcto?

Cuando nos enfrentamos a noticias como éstas a menudo podemos sentirnos tan impotentes, tan decepcionados, tan asustados, tan inseguros; como si estuviéramos viviendo en un mundo que se ha vuelto loco, desquiciado, fuera de control. Todo parece como una pesadilla, como si una especie de fuerza oscura o maligna estuviera asumiendo el control. Algunos comienzan a hablar de la llegada del Apocalipsis. Ciertamente, se puede sentir como el fin del mundo de cuento de hadas en el que algún día creímos.

En medio de la devastación buscamos respuestas, causas, algo o alguien a quien culpar, una forma de dispersar nuestra tensión, una salida para toda esa rabia, dolor y confusión, un escape de esa energía de vida no procesada. ¿Por qué hay tal mal en este mundo? ¿Culpamos a los asesinos? ¿A sus padres? ¿A la sociedad en general? ¿Al cerebro humano? ¿A la comida que consumimos? ¿A los químicos? ¿A las estrellas? ¿A nuestros gobiernos? ¿A las religiones? ¿Cosificamos a los asesinos como enfermos, retorcidos, locos, malditos? ¿Nos ponemos en guerra con ellos como lo han hecho ellos con nosotros, deseando más muerte y destrucción sobre ellos y sobre sus hijos, sus madres, sus amantes, sus antepasados? ¿Nos adentramos en la milenaria historia del bien contra el mal, de nosotros contra ellos? ¿Consolidamos aún más nuestra identificación con un irreflexivo sentido del yo construido por la mente? ¿Acentuamos las divisiones?

En nombre de la paz mundial, ¿nos convertimos a nosotros mismos en terroristas?

¿Maldecimos a Dios y al universo, y deseamos nunca haber nacido? ¿Tratamos de adormecernos a nosotros mismos, distraernos de esas noticias, con alcohol, drogas, sexo, trabajo, compras, comodidades mundanas? ¿Desestimamos los horrores, retiramos nuestros corazones de los corazones de nuestros hermanos y hermanas en otras regiones del planeta, le damos la espalda a su triste situación, murmurando para nosotros mismos, mientras leemos el periódico en la mañana, lo “fea” y “terrible” que está la situación, sin hacer nada para generar un cambio y una sanación real?

¿Nos encargamos de difundir el problema, pero nos damos por vencidos cuando se trata de ser parte de la solución?

¿Acudimos a maestros espirituales para que nos consuelen con una charla sobre la naturaleza ilusoria de la vida y la irrealidad de la que todos somos testigos? ¿Regurgitamos frases vacías como ‘nada importa’, 'todo es un inocente juego de maya,’ y 'de cualquier forma, nadie tiene elección’? ¿Calificamos lo que vemos como 'irreal’ o 'ilusión’ para alejarnos del dolor de tener que confrontar todo el lío y la aparente falta de control de esta manifestación relativa e impermanente? ¿Pretendemos que los acontecimientos del mundo no tienen nada que ver con nosotros, que todo es independiente y que somos personas separadas? ¿Caemos en el solipsismo? ¿En la anarquía? ¿Cerramos nuestros corazones con más fuerza, construimos nuestros muros aún más altos y vivimos en un estado protegido, impregnado de miedo? ¿Rechazamos este mundo y soñamos con una perfecta vida después de la vida?

¿Utilizamos la 'realidad’ de las noticias como una excusa para darnos por vencidos, para cerrarnos, para olvidar lo que realmente somos? ¿Dejamos que los 'terroristas’ ganen abandonando nuestro camino y viviendo una vida de terror nosotros mismos, y aterrorizamos a otros que etiquetamos como 'malos’? ¿Nos sumamos a los problemas que vemos?

¿O utilizamos la apariencia de los problemas para vernos más profundamente a nosotros mismos y a la forma en que vivimos y tratamos a los demás? ¿Vemos la locura como un llamado a la claridad? ¿A la violencia como una invitación al amor? ¿Al dolor como un llamado a la compasión? ¿Al terror como una invitación a recordar y expresar con más profundidad y con más convicción la infinita inteligencia que somos?

¿Justificamos los asesinatos? Absolutamente no. ¿Sentimos el dolor de las víctimas, y la de sus seres queridos? Por supuesto que sí, porque no estamos separados. ¿Haríamos todo lo posible para evitar que esto suceda de nuevo? Absolutamente. ¿Trabajamos por la justicia? Sí. ¿Nos sentamos tranquilamente y simplemente 'aceptamos’? Si aceptar significa indiferencia y pasividad y soportar, no. Si significa alinearnos profundamente con la vida, sabiendo que el cambio inteligente y la sanación siempre surgen del hecho de sumergirnos en el misterio del momento, entonces, sí. La verdadera aceptación y el cambio creativo son amantes.

En Medio Oriente, un judío donó uno de sus riñones a una Palestina enferma, salvando su preciosa vida. En la India hay una mujer que alimenta y baña a los leprosos porque se ha dado cuenta que todos somos expresiones de una misma consciencia y le alegra mucho vivir así, a pesar de lo que los demás digan de ella. En San Francisco, un hijo toma la mano de su anciano padre y de repente surge el perdón, como por arte de magia; en una forma inesperada, el peso de la violencia y el resentimiento de toda una vida se desvanecen, como si nunca hubiera pasado nada.

¿Qué 'noticias’ les estamos transmitiendo a nuestros hijos? ¿Les estamos enseñando que han nacido en un mundo esencialmente malo, enfermo y lleno de miedo, y que deben vivir con temor y odio? ¿Les estamos enseñando que la violencia es inevitable y que ya viene 'incluida’ en su naturaleza? ¿O les estamos enseñando que todo el crimen y la tortura que vemos en las noticias diarias surgen del olvido de lo que somos, de una falsa y equivocada creencia en la separación? 

¿Cuáles son las verdaderas 'noticias’ de nuestros días?

¿Les estamos enseñando a renunciar a sus sueños porque hay gente mala allá fuera intentando detenerlos? ¿Los estamos enseñando a renunciar al amor y a la compasión, y al cambio y a la humanidad y a la alegría debido a todas esas 'noticias’? ¿Les estamos enseñando a enfocarse en lo que está mal en el mundo, a aferrarse a lo 'negativo’, a cantar canciones de derrota y desilusión? ¿Los estamos volviendo ciegos a lo 'negativo’ enfocándolos solamente en lo 'positivo’? ¿O los estamos enseñando a reconocer la violencia en el mundo, el dolor, pero estando conscientes de que todo eso es parte de una imagen infinitamente más grande, una imagen en donde todo está interconectado y todo es importante y todo está en equilibrio y nada está escrito sobre piedra?

No utilices las noticias como excusa para dejar de vivir tu verdad, ni por un solo instante. No creas, ni por un segundo, que hay una fuerza en el mundo llamada 'el mal’ con algún tipo de poder que sea capaz de vencer al amor.

El terror no puede ganar porque proviene de un craso malentendido acerca de nuestra naturaleza. Solamente nos estamos lastimando, nos estamos apuñalando a nosotros mismos, nos estamos defraudando y en el fondo lo sabemos y siempre lo hemos sabido. Una ola nunca puede separarse del océano, ni tampoco de ninguna otra ola, y más allá de nuestras diferencias de creencias y opinión, todos somos movimientos de la Única Vida, el verdadero Poder, más allá del 'poder’ mundano de las armas de fuego y cuchillos goteando sangre y camiones atropellando multitudes de inocentes.

Enséñales a tus hijos las realidades del mundo sí, pero, lo más importante, muéstrales las realidades de sus corazones y de los corazones de aquellos a quienes llaman 'los otros’. Permite que el juego actual de la violencia sirva para profundizar aún más tu convicción en este don eterno, inmutable que es la Presencia, la Presencia que siempre has conocido, y para confirmar nuevamente tu intención de parar toda violencia en ti mismo, para vivir como tú sabes que puedes vivir. No permitas que las noticias, o al menos las historias que selectivamente se te presentan como noticias te distraigan de la Verdad.

Honra a las víctimas.

Recorre tu camino con valor.

Habla claro. Crea. Organiza.

Apaga tu maldita televisión.

Mantén tu vista en el objetivo real.

Jeff Foster
(Fuente: http://la-danza-de-la-nada.tumblr.com/)

SIN MIEDO


LAS COMPLICIDADES DEL GOBIERNO ESPAÑOL CON EL YIHADISMO DEL ISIS


La bandera del ISIS ante la alfajería de Zaragoza. 

El Estado Islámico (ISIS o Daesh) que ha reivindicado los atentados de Barcelona no surgió de la nada, sino de las conveniencias del bloque atlantista como instrumento con el que doblegar a los legítimos gobiernos de Libia y Siria. El objetivo se logró en el primer caso, pero se ha truncado en el segundo merced a la internacionalización de un conflicto en el que Irán y Rusia han apuntalado al presidente Asad.

Al igual que hacían los demás países de la OTAN, el gobierno del Partido Popular financió entre 2013 y 2014 a los grupos terroristas que los medios nos presentaban como "rebeldes moderados", incluidos Al Qaeda, Al Nusra y Daesh, pese a que ya por entonces estos últimos no ocultaban su intención de incorporar Al-Andalus (España) a su soñado y anacrónico Califato. Las masacres de ciudadanos iraquíes y sirios no parecían restarle un ápice de "moderación" a estos mercenarios, hoy expulsados a sangre y fuego de Oriente Medio y acogidos con suicida hospitalidad por países como el nuestro, donde han recalado camuflados entre las sucesivas oleadas de refugiados, y donde están dejando claro su extraño sentido del agradecimiento.

viernes, 18 de agosto de 2017

EL CASO JUANA RIVAS, TODO UN TEST DE CÓMO MANIPULAR LOS PEORES INSTINTOS DE LA TROPA




La cita que introduce esta entrada representa con un grado de exactitud preocupante el veredicto del juicio paralelo promovido por el feminismo oficialista en el caso "Juana Rivas": no hay nada que ponderar ni reflexionar, la madre despechada -e indudablemente desquiciada- tiene razón por principio y el padre, varón, discreto y extranjero, es culpable de todo lo que se quiera. La secuestradora de menores ha llegado a llamar "terrorista" a su pareja días antes de que los sucesos de Barcelona nos recuerden en qué consiste el terrorismo real. Pero a quienes se piensan en posesión de la verdad absoluta nada puede moverles de su discurso monocorde. Así que eslóganes simplistas en vez de matices, condena maximalista en vez de reflexión y presión mediática sobre la justicia en vez de respeto a su independencia.

Juana Rivas junto a Vanessa Skewes, espabilada cuya preten-
sión de haber sido maltratada por su marido fue desmontada
por el Juzgado de violencia sobre la mujer de Alicante
. Dime
con quien andas ... 
Lo más exasperante de todo esto es que ni siquiera debería haber saltado a las primeras páginas de los medios. Se trata de una disputa prevista y arbitrada por leyes, acuerdos y normas. Ha ocurrido anteriormente, y, dada la creación de un espacio europeo común en el que las relaciones entre particulares no se circunscriben a su nacionalidad de origen, volverá a ocurrir. Lo inaudito es el empecinamiento de un sector de la población en convertir un triste conflicto de pareja en una historia -e histeria- de buenos y malos, o, para ser más exacto, de buena irreprochable y de nuevo Maquiavelo. El juicio paralelo ha sido brutal, saltándose las mas elementales precauciones (como escuchar las dos versiones de una historia, y no solo la más lacrimógenea, mejor publicitada y más digerible para la simpleza mental del personal). Tal vez porque había que justificar la nueva vuelta de tuerca a una ley tan inútil como inconstitucional, la Ley de Género 2.0, de cuya motivación hablaré más adelante.

El argumentario con que tanto desinformado ha aceptado sin más las consignas lanzadas por el "lobby" feminista abochorna a cualquier inteligencia medianamente operativa: "Cualquier madre hubiera hecho lo mismo que Juana", leo en Twitter. ¿Denunciar a su esposo por malos tratos y luego volver con él y tener otro hijo?. Se de mujeres que en cuanto un energúmeno les ha levantado la mano han puesto fin a una relación. Pretender que todas las mujeres son adictas al maltrato es un insulto al sexo que las paniaguadas de turno dicen defender. "Que no lo busquen más porque está en todas nuestras casas". ¿La habéis descuartizado para repartirosla? Y a esta desatinada pseudo-solidaridad la llaman "sororidad". En otros tiempos se llamaba corporativismo, y venía siendo lo opuesto a la ecuanimidad. Claro que "sororidad" parece remitir a uno de los grandes pagadores de esta ideología del resentimiento y el odio al varón, el nefasto Soros.

... y una calumniadora no es una buena persona. Por muchos
corifeos que te acompañen. Ningún tribunal ha condenado a
Francesco Arcuri por maltrato. Informaos.
En todo caso, asistir al linchamiento público de un marido al que todo quisque trata de maltratador sin que ninguna sentencia judicial dice que lo sea produce cuando menos sonrojo. Francesco Arcuri tiene su propia versión de los hechos, y parece más coherente que la de su esposa. Afirma que aceptó una condena por lesiones -no por maltrato, sino porque en una pelea con su mejor ésta resultó lesionada al agarrarla por las muñecas para impedirla que destrozase su ordenador- para no dejar de ver a su hijo mientras se desarrollaba un juicio que no deseaba. Bien escarmentado debe estar de haber cedido a uno de estos "acuerdos" que tan comunes son en los tribunales de excepción que ha creado la nefasta LIVG. ¿Miente? Entra en lo posible, pero de las lesiones aducidas no hay parte alguno, ni más constancia que la denuncia de Juana Rivas, denuncia con que ella respondió a la previa de su marido, algo que las voceadoras de su entorno callan. Y de conocerle le aconsejaría denunciar por calumnias a tantos medios, asociaciones, ayuntamiento de (Eeeeeeh!) Macarena y Junta de Andalucía que con tanta alegría le tildan de maltratador.

En cuanto a la más reciente denuncia por maltrato, aún no se han pronunciado los tribunales, y la prudencia, la presunción de inocencia y la estricta legalidad desaconsejan convertir una mera acusación -harto interesada, pues fue puesta una vez consumada la no devolución de los hijos y en España, no en Italia, donde la familia residía- en evidencia.

Una obviedad como una catedral. Solo que el hostelero italia-
no no ha querido ejercer de cajero y sí de padre, algo en lo
que la ley le ampara.
En lo que sí se han pronunciado los tribunales, hasta en cinco ocasiones, es en que los hijos de la pareja deben volver al entorno en que están arraigados, que es Italia, donde vivían con su padre y donde están escolarizados. El usarlos como moneda de presión por parte de Juana Rivas es, cuando menos, innoble, tanto como sospechosa es la subida de tono de sus acusaciones según el caso se prolonga. Ha llegado a acusar a Francesco de haberle escondido el pasaporte, un documento que no es necesario para viajar de Italia a España, algo que sabe cualquiera. Otra cosa es que quisiera llevarse a sus hijos a Burundi o al Tibet, pero, ¿qué ventajas iba a tener allí cuando España es el paraíso de las mujeres victimistas? Veremos cuanto tarda en acusarle también de abusos sexuales.

Ojo, no digo que no existan unos índices inaceptables de maltrato hacia mujeres en nuestro país, y que no sean necesarias medidas para erradicar esta lacra, lo que es obvio es que visibilizar casos tan discutibles como el de Juana Rivas hace un flaco favor a las mujeres que necesitan apoyo, protección y amparo de las leyes y de las personas. Pero, claro, la institucionalización de una industria del maltrato, con institutos, observatorios y asociaciones bien subvencionadas con dinero público hace que de vez en cuando haya que justificar todo el entramado con disparatadas campañas como la dirigida contra el futbolista Rubén Castro, otro "maltratador" que ha tenido la fortuna de demostrar en los tribunales su inocencia ante las falsas acusaciones de una ex despechada (y con quien ninguna integrante de la jauría que pedía su cabeza ha tenido el detalle de disculparse). Ya vivió una situación idéntica el también futbolista Theo Hernández (que ya es casualidad, cuando las denuncias falsas -pese a quedar casi siempre impunes o saldarse con multas simbólicas- son tan pocas que casi ni existen ...)

- Juana, hija, ¿qué maquillaje usas? Porque lloras más que un
recolector de cebollas y el rimmel ni se te altera.
Y es que detrás de lo fácil que resulta enmierdar -se que no soy elegante, pero prefiero ahorrarme circunloquios- la reputación y la vida de un hombre está el innoble estímulo económico. No solo la U.E. "premia" las denuncias con generosas subvenciones. Es que la dotación que la nueva Ley de Género 2.0 otorga al entramado asociativo feminazi -1.000 millones de euros de dinero del contribuyente- es un poderoso engrasante para que la maquinaria misándrica y heterofóbica funcione a todo tren. ¿Soy el único que preve que cada partido político dispondrá de su propia fundación-asociación-aparato feminista -por supuesto con alguna noble denominación que exalte la igualdad- como fuente de financiación opaca complementaria a las que ya disfrutan estas mafias?

Eso sí, si todo este escándalo se ha planificado como apoyo a la nueva Viogen lleva camino de convertirse en un tiro en el pie para sus muñidores. Las contradicciones en que incurre la señora Rivas, la evidente dejadez de las fuerzas de seguridad en hacer cumplir las sentencias judiciales y el incumplimiento de los compromisos internacionales de España en materia de tráfico de menores, en particular el Convenio de la Haya, están dejando en evidencia el experimento de ingeniería social que supone esta artificial guerra de sexos que eleva lo excepcional -los tristes casos de violencia en la pareja- en el patrón absoluto de las relaciones humanas.

Ahí queda eso.

Entretanto, alargar esta situación daña a dos menores que tienen derecho a la estabilidad, al arraigo y a una familia. Lástima que esta última esté rota, pero imposibilitar por la vía de los hechos que se pueda reconstituir en lo posible un entorno equilibrado para ellos es una vileza, en la que una mujer mal aconsejada ha incurrido con el aplauso irreflexivo e histérico de muchos y muchas desinformados.

(Posesodegerasa)

DETRÁS DE LOS HILOS



Ahora es cuando no me voy a cortar un pelo. Lo aviso, porque para los lectores que aún crean que la línea divisoria entre buenos y malos se traza entre independentistas/españolistas (ellos ya decidirán a quiénes identifican como buenos y malos) esta va a ser una entrada difícil de digerir. Tanto, que de ellos solo espero descalificaciones personales y nada de reflexión. De hecho, para quien reflexiona el nacionalismo (español o catalán, tanto da) no deja de ser un sinsentido, un patético intento de justificar el cambio de amo que para algunos simples es el sumum de la libertad.

Lo que ha ocurrido en Cataluña lo sabemos a grandes rasgos. El por qué ha ocurrido es lo que habría que analizar, venciendo tanto la pereza intelectual como el fundamentalismo de quienes entienden que si ocurren hechos horribles nuestro deber moral es permanecer inmaculadamente horrorizados tanto tiempo como sea posible sin ceder nunca a la tentación del análisis.

Los que sabemos que las emociones son las riendas mediante las que los muñidores del horror pretenden embridarnos nos sacudiremos la borrachera emocional y haremos la pregunta clave: Qui prodest? ¿A quién beneficia lo ocurrido?

Los medios nos dirán que a unos fanáticos que odian nuestro modo de vida, nuestras libertades con cuentagotas y nuestra indeferencia al maximalista credo que exige sumisión absoluta o muerte ejemplar. Todo o blanco o negro, ambos contrastadísimos. Demasiado para el laberinto en que la mayoría de las veces consiste la realidad.

Así que frente a ese discurso monolítico de los extremos propongo un mero ejercicio de imaginación. Lo que sigue no tiene por qué ser tomado por verdad indiscutible, ni siquiera por verdad ... No es más que una especulación, una versión alternativa al discurso de los medios que podemos considerar y desechar luego como la fantasía de una mente novelesca.

Así que imaginemos.

Imaginemos que en una comunidad desafecta al Estado que la integra se producen movimientos separatistas que ponen fecha a la "desconexión" que algunos anhelan. Imaginemos que frente a la posible materialización de su proyecto, el poder centralista, el que tiene en su mano los recursos que van más allá de lo legal, mueve ficha para deslegitimar el proyecto político del rival, acudiendo a esos movimientos subterráneos que Felipe González resumió con su famosa metáfora de "las cloacas".

Para quien sepa en manos de quiénes estamos no es tanto imaginar. Máxime cuando sabemos lo que el Ministerio del Interior ha llegado a hacer para enfangar a sus rivales políticos. La voluntad explícita de entorpecer un proceso amenazante se ejemplifica en las siniestras declaraciones de García Margallo cuando que “a partir de la segunda quincena de agosto empezarán a pasar cosas en Cataluña". Bien, ya han empezado a pasar ...

Saltermos ahora a uno de esos detalles que chirrían en un atentado. Se nos ha dicho que una furgoneta embistió al gentío que recorría las Ramblas a las 17 horas del día 17 de un mes de agosto del año 17 (cuanta casualidad, ¿no?). Y que tras estrellarse contra un kiosko el conductor abandona el vehículo a la carrera. Pongánse en el lugar del verdugo y que levanten la mano los que se habrían molestado en cerrar la puerta del vehículo. Porque las fotos del vehículo homicida muestran la puerta del conductor cerrada. Un detalle que contrasta con la puerta lateral derecha abierta, como si el fugitivo no hubiera estado al volante sino encerrado en la parte trasera del vehículo hasta que se le permite escapar ... como si el atropello masivo hubiera sido ejecutado mediante control remoto pese a la existencia de un cabeza de turco al que se podría culpar, un "Oswald" de circunstancias.

Y puestos a imaginar -y quede claro que no se me ha ocurrido a mí solito, sino que debo esta reconstrucción de los hechos al casi siempre certero Eladio Fernández- pongamos que todo el ataque ha sido monitorizado desde la torre de tráfico que domina la Rambla. Pongamos que sobre el escenario real agentes con mochilas inhibidoras de señal telefónica y repetidor de señal independiente han estado informando a un centro de mando que ha dirigido toda la operación ... por encargo de quienes pretenden que la alerta terrorista pase a Nivel 5, con el consiguiente despliegue del ejército para asumir las funciones de la policía, un despliegue que seguiría operativo a comienzos de octubre, cuando el desafío independentista ha fijado la anhelada "desconexión".

Repito que todo lo que antecede puede ser intepretado como un mero delirio, un exceso de una mente "conspiranoica" adicta a la desconfianza. Para confirmarlo habría que suponer más ataques simultáneos o posteriores que confirmasen la necesidad de un mando centralizado. Ataque, por cierto, como el de Cambrils, o los que todavía podrían producirse.Y una identificación en el subconsciente general del anti-turismo de los independentistas con la acción contra los turistas de ayer.

Vuelvo a reiterar que todo esto no es más que literatura barata con base en los sucesos de los dos últimos días.

Solo que a veces la realidad imita a la literatura barata.

(Posesodegerasa)

CONTIGO, BARCELONA




No se ni por dónde empezar.

Por desgracia, lo que ha ocurrido hoy -escribo antes de la medianoche- es algo con lo que contábamos.

Nuestra cotidianeidad, nuestro modo de vida, nuestra tranquilidad de ciudadanos pacíficos acostumbrados al sosiego y al discurrir pacífico de la vida se han demostrado ya demasiadas veces provisionales y frágiles.

El zarpazo que nos descubre obscenamente lo infundado de nuestra placidez es tan fácil como dar al contacto de una furgoneta y jugar como un videojuego a atropellar inocentes. Hoy Barcelona se suma a la lista de ciudades -Berlín, Niza, Londres, Estocolmo ...- en que la locura terrorista deja su huella en una modalidad particularmente perversa.

En el fondo, ocurre con tanta frecuencia que lo sorprendente es que nos sorpendamos.

Y del guión previsible no escapan ni los detalles reiterativos -como el pasaporte a modo de firma encontrado en el lugar de los hechos- ni la utilización partidista de lo sucedido como munición en el debate independentismo-antiindependentismo.

Es peor que cansino.

Es un insulto a las víctimas y a los que pueden testimoniar, como la homérica Cassandra, que esto se veía venir.

Hay datos objetivos desde los que enfocar lo sucedido.

Van desde la certera previsión de dos medios alternativos -El Robot Pescador y Eladio Fernández- que anunciaron lo que hoy se ha materializado hasta la negativa del ayuntamiento de Barcelona -que tiene titular con nombre y apellidos- a colocar defensas que obstaculizasen un atentado como el de hoy. Y es que queda feo admitir lo fácil que resulta masacrar a los ciudadanos.

También hubo un tiempo en que los fabricantes de coches se resistían a instalar cinturones de seguridad, puesto que estos dispositivos evidenciaban lo letal de sus fabricaciones.

Hoy los políticos se resisten a admitir lo letal de sus políticas.

Al fin y al cabo, las víctimas siempre van a ser de "los de abajo".

No los de su entorno.

Escribo desde la rabia de saber herida una ciudad que amo.

Una ciudad por cuyas calles paseaban mi hermana y mi sobrina justo al producirse el monstruoso atentado.

Y escribo también desde la convicción de que nada cambia con lo sucedido.

Solo ha cambiado mi deseo de mantener silente este blog.

Porque como dice el Evangelio, si callamos, las piedras deberían gritar.

Y mi corazón y mi alma aún no son de piedra.

Mi pésame a los fallecidos y toda mi consideración a los heridos y a los afectados.

... afectados que, en el fondo, somos todos.

(Posesodegerasa)

lunes, 19 de junio de 2017

PARÓN FORZOSO



De nuevo la publicación de esta bitácora queda en suspenso durante un tiempo que ahora mismo no puedo precisar cuánto durará. Durante los próximos días me va a ser materialmente imposible atenderla, por lo que no habrá nuevos artículos durante una temporada. Intentaré, en cuanto me sea posible, ir publicando los comentarios que reciba. Remito a los lectores habituales a los blogs que enlazo y que cumplen con la tarea de mostrar el envés de una actualidad que no es, casi nunca, la que nos cuentan.

(posesodegerasa)

EL MÁS INTOLERANTE GANA: LA DICTADURA DE LAS PEQUEÑAS MINORÍAS



El mejor ejemplo que conozco para reflexionar sobre el funcionamiento de un sistema complejo es la siguiente situación. A una minoría intransigente –un cierto tipo de minorías intransigentes– le basta alcanzar un nivel muy pequeño, digamos el tres o cuatro por ciento de la población total, para que toda la población tenga que someterse a sus preferencias. Además, con el dominio de la minoría aparece una ilusión óptica: un observador ingenuo tendría la impresión de que las elecciones y preferencias son de la mayoría. Si parece absurdo, lo es porque nuestras intuiciones científicas no están calibradas para esto (las criterios instantáneos de las instituciones académicas y científicas no funcionan, y tu comprensión intelectual corriente fracasa con los sistemas complejos, pero no la sabiduría de tu abuela).

La idea principal tras los sistemas complejos es que el conjunto no se comporta del modo predicho por los componentes. Las interacciones cuentan más que la naturaleza de las unidades. Estudiando hormigas individuales nunca (podemos decir con seguridad nunca para la mayoría de tales situaciones) nos dará una idea de cómo funciona la colonia de hormigas. Para esto, necesitamos entender una colonia de hormigas como colonia de hormigas, ni más, ni menos, y no como una colección de hormigas. A esto se llama propiedad “emergente” del todo, por la cual difieren las partes y el todo debido a que lo importante son las interacciones entre las partes. Y las interacciones pueden obedecer reglas muy simples. La regla que discutimos en este capítulo es la regla de la minoría.

La regla de la minoría nos mostrará cómo todo lo que se necesita es un pequeño número de personas virtuosas e intolerantes con skin in the game, en forma de coraje, para que la sociedad funcione adecuadamente.

Me topé con este ejemplo de complejidad, irónicamente, mientras asistía a una barbacoa en el instituto de verano de Sistemas Complejos en Nueva Inglaterra. A medida que los invitados se sentaban a la mesa y sacaban las bebidas, apareció un amigo observador que sólo comía Kosher. Le ofrecí un vaso con ese tipo de agua azucarada amarilla y ácido cítrico que la gente a veces llama limonada, casi seguro de que lo rechazaría debido a sus leyes dietéticas. Pero no lo hizo. Se bebió el líquido llamado limonada, y otra persona Kosher comentó: “Los líquidos de por aquí son Kosher”. Miramos al envase de cartón. Había una minúscula impresión: un pequeño símbolo, una U dentro de un círculo, indicando que era Kosher. (…)


Criminales con alergia a los cacahuetes

Me asaltó una extraña idea. La población Kosher representa menos del tres por ciento de los residentes de los Estados Unidos. Y sin embargo parece que casi todas la bebidas son Kosher. ¿Por qué? Simplemente porque pasarse al Kosher permite que el productor, la tienda y el restaurante no tengan que distinguir entre líquidos Kosher y no kosher, con marcas especiales, pasillos separados, inventarios separados, o diferentes almacenes. Y la regla simple que cambia el total es como sigue:

Un consumidor de Kosher (o halal) nunca come no kosher (o no halal), pero a un consumidor no kosher no se le prohíbe comer kosher.

O, replanteado en otro dominio:

Una persona discapacitada no empleará los servicios normales pero una persona no discapacitada empleará los servicios para personas discapacitadas.

Es cierto que, en ocasiones, y en la práctica, dudamos si usar los servicios con el signo de discapacitados debido a alguna confusión, tomándolo erróneamente por la regla para el aparcamiento de coches, en la creencia de que los servicios son reservados en exclusiva para uso de los discapacitados.

Alguien con alergia a los cacahuetes no comerá productos que contienen cacahuetes pero una persona sin esa alergia puede comer productos comestibles sin trazas de cacahuete en ellos.

Lo cual explica por qué es tan difícil encontrar cacahuetes en los aviones y por qué las escuelas están libres de cacahuetes (lo que, en cierto modo, incrementa el número de personas con alergia a los cacahuetes en la medida en que una reducción de la exposición es una de las causas tras tales alergias).

Apliquemos la regla a dominios donde puede resultar entretenido:

Una persona honesta nunca cometerá actos criminales pero una criminal tomará parte normalmente en actos legales.

Llamemos a esta minoría un grupo intransigente, y a la mayoría, uno flexible. Y la regla es una asimetría en las elecciones.

Una vez le gasté una broma pesada a un amigo. Hace años, cuando las grandes compañías de tabaco estaban ocultando y reprimiendo las evidencias del daño de fumar pasivamente, Nueva York tenía secciones para fumadores y no fumadores en los restaurantes (incluso los aviones tenían una sección para fumadores, por absurdo que parezca). Una vez fui a comer con un amigo que me visitaba desde Europa y el restaurante sólo tenía disponibles secciones para fumadores. Convencí al amigo que necesitábamos comprar cigarrillos, dado que teníamos que fumar en la sección para fumadores. Aceptó.

Dos cosas más. Primero, la geografía del terreno, esto es, la estructura espacial, tiene cierta importancia; es muy diferente si los intransigentes se encuentran en su propio barrio o si están mezclados con el resto de la población. Si la gente que sigue la regla de la minoría vive en getos, con sus pequeñas economías separadas, entonces la regla de la minoría no se aplica. Pero, cuando una población está más distribuida en el espacio, digamos que la proporción de tal minoría en un vecindario es la misma que en la ciudad, en la ciudad es la misma que en la provincia, en la provincia es la misma que en el estado, y en el estado es la misma que en la nación al completo, entonces la (flexible) mayoría tendrá que someterse a la regla de la minoría. En segundo lugar, importa algo el costo de la estructura. Si cuesta diez veces más que hacer comida Kosher, entonces la regla de la minoría no será aplicada, excepto quizás en barrios muy ricos.

Los musulmanes tienen por así decir leyes Kosher, pero estas son mucho más estrechas y se aplican sólo a la carne. Musulmanes y judíos tienen reglas para la matanza prácticamente iguales (todo lo Kosher es Halal para la mayoría de los musulmanes, o así lo fue los siglos pasados, pero al revés no es cierto). Nótese que estas reglas de matanza son skin-in-the-game, heredadas de la antigua práctica mediterránea oriental [discutida en un capítulo], griega y semita, de sólo adorar a los dioses si uno tiene skin in the game (se juega algo), sacrificar carne a la divinidad, y comer el resto. A los dioses no les gustan las ofrendas baratas.

Ahora considérese esta manifestación de la dictadura de la minoría. En el Reino Unido, donde la población (practicante) musulmana es sólo el tres o cuatro por ciento, un alto número de la carne que encontramos es halal. Casi el setenta por ciento del cordero importado de Nueva Zelanda es halal. Casi el diez por ciento de las tiendas de la cadena Subway son sólo Halal (es decir, nada de cerdo), pese al alto costo que supone el negocio de las tiendas sin cerdo. Lo mismo vale para Sudáfrica, donde con la misma proporción de musulmanes, un desproporcionado número de pollos tienen certificado Halal. Pero en el Reino Unido y otros países cristianos, el halal no es lo bastante neutral como para alcanzar un nivel alto, debido a que la gente podría rebelarse contra la observancia de otras normas religiosas. Por ejemplo, el poeta árabe cristiano del siglo séptimo Al-Akhtal defendió que nunca se comiera halal, en el famoso poema en el que se exhibía su cristianismo: “Yo no como carne sacrificial”. (Al-Akhtal reflejaba la reacción cristiana normal de hace tres o cuatro siglos, cuando se torturaba a los cristianos en tiempos paganos para que comieran carne sacrificial, que encontraban sacrílego. Muchos mártires cristianos murieron de hambre.)

Se puede esperar que tenga lugar el mismo rechazo de normas religiosas en Occidente a medida que crecen las poblaciones musulmanas en Europa.

La regla de la minoría podría hacer que en los restaurantes haya un porcentaje de comida halal mayor que en la proporción de consumidores halal en la población. Pero con algunas reglas no religiosas Kashrut, por así decir, se puede esperar que la proporción se aproxime a un cien por ciento (o un número mayor). En los Estados Unidos y Europa, las compañías de comida “orgánica” están vendiendo más y más productos precisamente debido a la regla de la minoría y a que la comida normal y sin etiquetar podría entenderse que contiene pesticidas, herbicidas y organismos transgénicos genéticamente modificados, OGM’s, con riesgos desconocidos, según ellos. (Lo que llamamos OGM en este contexto significa comida transgénica, implicando la transferencia de genes de otro organismo o especie). O también podrían darse razones existenciales, conducta precavida, o conservadurismo burkeano –algunos tal vez no deseen aventurarse mucho más allá de lo que comían sus abuelos. Etiquetar algo como “orgánico” es un modo de decir que no contiene OGMs transgénicos.


Promoviendo comida genéticamente modificada a través de todo tipo de lobby, compra de congresistas y propaganda científica encubierta (incluyendo campañas de desprestigio contra personas como yo mismo), las grandes compañías agrícolas creen estúpidamente que todo lo que necesitan es ganarse a la mayoría. No, idiotas, no. Tal como he dicho, vuestro juicio “científico” para la ocasión es demasiado ingenuo en esta clase de decisiones. Hay que tener en cuenta que los consumidores de transgénicos-OGM comerán productos que no sean OGM, pero no al revés. En consecuencia, bastará una pequeñísima población, digamos de no más del cinco por ciento de una población distribuida en el espacio de consumidores de comida no-OGM para que toda la población termine comiendo comida no-OGM.

¿De qué forma? Pongamos que tenemos un evento corporativo, una boda, o una animada fiesta para celebrar la caída del régimen de Arabia Saudí, la bancarrota de las inversiones buscadoras de rentas de Godman Sachs, o el vilipendio público de Ray Kotcher, jefe de las relaciones públicas de Ketchum dedicado a difamar científicos e informantes en beneficio de las grandes corporaciones. ¿Acaso necesitas mandar un cuestionario a la gente preguntando si consumen o no OGMs y reservar comida especial en consecuencia? No. Simplemente seleccionas todo lo que no sea OGM, teniendo en cuenta que la diferencia de precio no es importante. Y la diferencia de precio parece ser lo bastante pequeña como para ser despreciable, en la medida en que los costos de comida (perecedera) en Estados Unidos están determinados por la distribución y el almacenamiento, no por el costo a nivel agrícola. Y en la medida en que la comida orgánica (y designaciones como “natural”) poseen una demanda más alta, los costos de distribución disminuyen y la regla de la minoría termina acelerando el efecto.


Las “Big Ag” (o grandes firmas de la agricultura) no se dan cuenta de que esto es el equivalente a participar en un juego en el que se no sólo se necesita ganar más puntos que el adversario, sino ganar el noventa y siete por ciento del total de puntos para estar seguro. Resulta extraño, de nuevo, ver que las Big Ag gastan cientos de millones de dólares en campañas de desprestigio, con cientos de científicos que piensan que son más inteligentes que el resto de la población, pasando por alto un argumento tan elemental sobre las elecciones asimétricas.

Otro ejemplo: no hay que pensar que el auge de los coches con cambio automático se debe a que la mayoría de los conductores inicialmente prefirieran el automático; puede deberse simplemente a que los que conducen con cambios manuales siempre pueden conducir con automáticos, pero la recíproca no es cierta.

El método de análisis empleado aquí se llama renormalización de grupo, una potente herramienta en la física matemática que nos permite ver cómo escalan las cosas (hacia arriba o abajo). Vamos a examinarlo a continuación –sin matemáticas.

Renormalización de grupo

La que se muestra más abajo, a la derecha, muestra cuatro cajas exhibiendo lo que se llama auto-similitud fractal. Cada caja contiene cuatro cajas más pequeñas. Cada una de las cuatro cajas contendrá cuatro cajas, y así todo el tiempo, hasta que se llega a un cierto nivel. Hay dos colores: amarillo para la elección mayoritaria, y rosa para la minoritaria.

Renormalización de grupo siguien-
do la regla de la minoría dominante
Supongamos que la unidad más pequeña contiene cuatro personas, una familia de cuatro. Uno de ellos está dentro de la minoría intransigente y sólo consumirá comida que no sea OGM (lo que incluye la orgánica). El color de la caja es rosa y los otros son amarillos. Lo “renormalizamos una vez” a medida que avanzamos: la testaruda hija se las arregla para imponer su regla a los cuatro y la unidad ahora es toda rosa; es decir, optará por comida que no sea OGM. Ahora, paso tres, tenemos a la familia yendo a una barbacoa a la que asisten otras tres familias. Puesto que se sabe que sólo comen cosas que no sean OGM, los invitados sólo cocinarán orgánico. El supermercado local, percatándose de que el vecindario sólo consume comida que no sea OGM, para facilitarse la vida se pasa a la comida que no es OGM, lo que impacta en el mayorista local, y la historia continúa y se “renormaliza”.

Por alguna coincidencia, el día anterior a la barbacoa de Boston, estaba dando un paseo por Nueva York y me pasé por la oficina de un amigo al que queria disuadir de trabajar, esto es, que tomara parte en una actividad que en caso de abuso causa pérdida de claridad mental, además de una mala postura y pértida de definición en los rasgos faciales. Se dió la circunstancia de que el físico francés Serge Galam estaba de visita y eligió la oficina de mi amigo para matar el tiempo. Galam fue el primero en aplicar estas técnicas de renormalización a asuntos sociales y ciencia política; su nombre me resultaba familiar debido a que es el autor del libro principal sobre el tema, que ha estado descansando durante meses en una caja por abrir de Amazon de mi sótano. Me introdujo a su investigación y me mostró una modelo informático de elecciones según el cual basta con que una minoría exceda de un cierto nivel para que aumenten sus probabilidades de prevalecer.

Serge Galam

La misma ilusión existen en las discusiones políticas, difundidas por los “científicos” políticos: se piensa que como algún partido de la extrema derecha o izquierda cuenta con el apoyo de digamos el diez por ciento de la población que sus candidatos conseguirán el diez por ciento de los votos. No: sus votantes de base deberían clasificarse como “inflexibles” y siempre votaran por su facción. Pero algunos de los votantes flexibles también pueden votar por esa fracción radical, del mismo modo que la gente no Kosher puede comer Kosher, y es esta gente la que uno debe vigilar, debido a que bien podrían hacer que aumenten los votos para el partido extremista. Los modelos de Galam produjeron un buen número de efectos contraintuitivos en la ciencia política, y sus predicciones resultaron ser mucho más cercanas a los resultados reales que el consenso ingenuo.

El veto

En la renormalización de grupo apreciamos el hecho de un efecto veto en la medida en que una persona dentro de un grupo puede orientar las elecciones. Rory Sutherland sugirió que esto explica por qué prosperan algunas cadenas de comida rádida, como MacDonalds. No es porque ofrezcan un gran producto, sino porque no están vetados en un cierto grupo socioeconómico ni por pequeñas proporciones de personas en este grupo. Para decirlo en términos técnico, se trata de la mejor divergencia a partir del peor de los casos de una expectativa: una varianza más baja y una media más baja.

Cuando hay pocas opciones, McDonald’s parece ser una apuesta segura. También es una apuesta segura en lugares con pocos clientes habituales, donde la variedad de comida puede ser consecuente (escribo estas líneas en la estación de tren de Milán y puede resultar igual de ofensivo para un visitante lejano). McDonald’s es uno de los pocos restaurantes que hay allí. Sorprendentemente, se ve entrar a italianos que buscan una alternativa a otra comida de más riesgo.

Pasa lo mismo con la pizza. Es una comida aceptada comúnmente y dejando de lado opciones estrafalarias, nadie te va a culpar por pedirla.

Rory me escribió sobre la asimetría cerveza-vino y las elecciones que se hacen: “Una vez que tienes el diez por ciento o más de mujeres en una fiesta, no puedes servir sólo cerveza. Pero la mayoría de los hombres beberán vino. Y sólo necesitas un juego de vasos si sólo sirves vino –el donante universal, para usar el lenguaje de los grupos sanguíneos.

La estrategia de la mejor apuesta entre las más pequeñas podría haber sido jugada por los jázaros que debían elegir entre islam, judaísmo y cristianismo. Según la leyenda llegaron tres delegaciones de alto rango (obispos, rabinos y sheikhs) para hacer una propuesta de venta. A los cristianos les preguntaron: si estuvieras obligado a elegir entre judaísmo e islam, ¿cuál escogerías? El judaísmo, contestaron. Entonces preguntaron a los musulmanes: cuál de estas dos, cristianismo o judaísmo. Judaísmo, dijeron los musulmanes. Fue el judaísmo, y así se convirtió la tribu.

Lingua franca

Si tiene lugar una reunión en Alemania en la sala de conferencias de aspecto teutónico de una corporación lo suficientemente internacional o europea, y una de las personas en la habitación no habla alemán, toda la reunión acabará siendo … en inglés, el tipo de inglés poco elegante que se emplea en las corporaciones alrededor del mundo. De este modo pueden ofender igualmente a sus ancestros teutónicos y a la lengua inglesa. Todo empezó con la regla asimétrica de que quienes no son nativos en inglés saben (mal) inglés, pero lo contrario (angloparlantes que saben otras lenguas) es menos probable. Se suponía que el francés era el lenguaje de la diplomacia debido a que lo usaban los funcionarios de procedencia aristocrática –mientras que sus compatriotas más vulgares implicados en el comercio confiaban en el inglés. En la contienda entre ambos lenguajes, venció el inglés en la medida en que el creció el comercio hasta dominar la vida moderna; una victoria que no tiene nada que ver con el prestigio del francés o los esfuerzos de sus funcionarios para promover su bello lenguaje más o menos latinizado y construído con lógica, por encima de la confusa ortografía de los consumidores de pastel de carne del otro lado del canal.


Podemos ya alcanzar una cierta intuición sobre cómo la aparición de lenguajes de lingua franca procede de reglas de minorías, un argumento que no ven los lingüistas. El arameo es un lenguaje semita que desplazó al cananita (esto es, el fenicio-hebreo) en el Levante, y se asemeja al árabe. Fue el lenguaje hablado por Jesú. La razón por la que llegó a dominar el Levante y Egipto no se debe a ningún poder imperial semítico en particular o el hecho de que tengan interesantes narices. Fueron los persas, que hablaban un lenguaje indoeuropeo, los que expandieron el arameo, el lenguaje de Asiria, Siria y Babilonia. Los persas enseñaron a los egipcios un lenguaje que no era el suyo. Simplemente, cuando los persas invadieron Babilonia se encontraron con una administración que sólo podía emplear el arameo y no sabía persa, por lo que el arameo se convirtió en el lenguaje de estado.

Si tu secretario sólo puede tomar dictados en arameo, el arameo es lo que usarás. Esto llevó a la rareza de que el arameo llegara a ser usado en Mongolia, como muestran los registros conservados en el alfabeto siriaco (el siríaco es un dialecto oriental del arameo). Y siglos más tarde, la historia se repetiría a la inversa, con los árabes usando el griego al principio de su administración en los siglos séptimo y octavo. Durante la era helenística, los griegos reemplazaron el arameo como lingua franca en el Levante, y los escribas de Damasco conservaron sus registros en griego. Pero no fueron los griegos quienes expandieron el griego alrededor del mediterráneo– Alejandro (él mismo no era griego sino macedonio y hablaba griego como segunda lengua, pero no discutas esto con un griego o se pondrá furioso) no condujo a una profunda e inmediata helenización cultural. Fueron los romanos quienes aceleraron la expansión del griego, debido a que lo usaban en su administración a lo largo del imperio oriental.

Un amigo franco canadiense de Montreal, Jean-Louis Rheault, comentó lo siguiente, lamentándose por la pérdida de la lengua de canadienses francófonos fuera de pequeñas áreas provinciales. Dijo: “En Canadá, cuando decimos bilingüe, se trata de hablar inglés y cuando decimos “Se habla francés” se convierte en bilingüe.”

La calle de una sola dirección de las religiones

De la misma manera, la expansión del Islam en el oriente próximo, donde el cristianismo estaba sólidamente establecido (nació allí) puede atribuirse a dos simples asimetrías. Los gobernantes islámicos originales no estaban particularmente interesados en convertir a cristianos, debido a que estos les proporcionaban el pago de impuestos –el proselitismo del islam no se dirigió a aquellos que llamaban “gente del libro”, es decir, individuos de fe abrahámica. De hecho, mis ancestros que sobrevivieron trece siglos bajo dominio islámico vieron ventajas en no ser musulmán: principalmente porque les libraba del servicio militar.

Las dos reglas asimétricas son como sigue. Primero, si un hombre no musulmán bajo dominio del islam se casa con una mujer del islam, él necesita convertirse al islam –y si sucede que los dos progenitores del niño son musulmanes, el niño será musulmán. Segundo, convertirse en musulmán es irreversible, debido a que la apostasía es el crimen religioso más grave, sancionada con la pena de muerte. El famoso actor egipcio Omar Sharif, nacido Mikhael Demetri Shalhoub, tenía orígenes cristiano libaneses. Se convirtió al islam para casarse con una famosa actriz egipcia y tuvo que cambiarse el nombre por uno árabe. Más tarde se divorció, pero nunca volvió a la fe de sus ancestros.

Cristianos coptos
Bajo estas dos reglas asimétricas, es posible hacer sencillas simulaciones y ver cómo un pequeño grupo islámico ocupando el Egipto cristiano (copto) puede conducir, con los siglos, a que los coptos se conviertan en una pequeña minoría. Todo lo que se precisa es una pequeña proporción de matrimonios interreligiosos. Del mismo modo, se puede ver cómo el judaísmo no se expande y tiende a seguir siendo una minoría, debido a que esta religión tiene reglas opuestas: se requiere que la madre sea judía, haciendo que los matrimonios interreligiosos abandonen la comunidad. Una asimetría aún más fuerte que esta del judaísmo explica el agotamiento en el próximo oriente de tres fes gnósticas: los Druze, los Ezidi y los Mandeanos (religiones gnósticas son aquellas con misterios y conocimiento normalmente accesible sólo a una pequeña minoría de ancianos, permaneciendo en la oscuridad sobre los detalles de la fe el resto de los miembros). A diferencia del islam que requiere que cualquiera de los padres sea musulmán, y el judaísmo que pide que al menos la madre posea la fe, estas tres religiones requieren que ambos padres sean de la misma fe, o de lo contrario la persona dice toodaloo a la comunidad.

Egipto posee un territorio plano. La distribución de la población presenta presenta mezclas homogéneas, lo que permite la renormalización (es decir, permite que prevalezca la regla asimétrica) –anteriormente vimos en el capítulo que para que funcionen las reglas Kosher, se necesitaba que los judíos se encontraran estuvieran de alguna forma esparcidos a lo largo del país. Pero en lugares como Líbano, Galilea, y el norte de Siria, con terreno montañoso, los cristianos y otros musulmanes no sunníes permanecen concentrados. Al no exponerse cristianos con musulmanes, no se experimentan matrimonios mixtos.

Los egipcios coptos sufrieron otro problema: la irreversibilidad de las conversiones islámicas. Muchos coptos bajo dominio islámico se convirtieron al islam cuando se trataba sólo de un procedimiento administrativo, algo que ayuda a resolver el problemas que requieren jurisprudencia islámica con tierras o trabajos. No era necesario que alguien creyera realmente, dado que el islam no está en marcado conflicto con el cristianismo ortodoxo. Poco a poco una familia cristiana o judía llevando un estilo “marrano” de conversión se fueron convirtiendo realmente, a medida que dos generaciones más tarde los descendientes se olvidaron de los arreglos de sus ancestros.

Todo lo que hizo el islam fue superar en obstinación al cristianismo, cuya victoria se basaba ella misma en la obstinación. Antes del Islam, la expansión original del cristianismo en el imperio romano puede deberse en buena medida a… la ciega intolerancia de los cristianos, su recalcitrante, agresivo e incondicional proselitismo. Los paganos romanos inicialmente eran tolerantes con los cristianos, debido a que existía una tradición de compartir los dioses con otros miembros del imperio. Pero se preguntaron por qué los nazarenos se negaban a dar y recibir dioses y a ofrecer a Jesús al panteón romano a cambio de otros dioses. ¿Es que nuestros dioses no son lo bastante buenos para ellos? Pero los cristianos eran intolerantes con el paganismo romano. La “persecución” de los cristianos tenía mucho más que ver con la intolerancia de los cristianos por el panteón y los dioses locales, que a la inversa. Lo que leemos es la historia escrita por el lado cristiano, no el greco-romano.

Poco sabemos sobre el lado romano durante el auge del cristianismo, habida cuenta de que las hagiografías han dominado el discurso: tenemos por ejemplo la historia de Santa Catalina, que continuó convirtiendo a sus captores hasta que fue decapitada … excepto por el hecho de que no existió. Existen incontables historias de mártires y santos cristianos, pero muy poco del otro lado, de héroes paganos. Todo lo que sabemos es lo poco que se cuenta sobre la reversión del cristianismo durante la apostasía de Juliano y los escritos de su séquito de paganos sirio-griegos como Libanius Antiochus. Juliano trató en vano de regresar al paganismo antiguo: era como intentar mantener un balón bajo el agua. Y no se trataba de que la mayoría fuera pagana como pensaban equivocadamente los historiadores, se trataba de que el lado cristiano era demasiado inflexible. El cristianismo contó con grandes mentes como la de Gregorio el Nazareno y Basilio de Cesarea, pero nadie que igualase, o siquiera se acerque al gran orador Libanius. (Según mi heurística, cuánto más pagano, mente más brillante y mayor habilidad para tratar con las complicaciones y la ambigüedad. Las religiones puramente monoteístas como la cristiandad protestante, el islam salafí o el fundamentalismo ateo acomodan a mentes literalistas y mediocres que no pueden tratar con la ambigüedad).


De hecho en la historia de las “religiones” mediterráneas o, más bien en los rituales y sistemas de comportamiento y creencias, podemos observar una deriva dictada por los intolerantes, haciendo que el sistema se acerque a lo que llamamos una religión. El judaísmo estuvo a punto de perder debido a la regla de la madre y el confinamiento a una base tribal, pero el cristianismo triunfó y por las mismas razones lo hizo el islam. ¿El islam? Se han dado muchos Islams, siendo la última versión muy diferente a las primeras. El mismo islam ha terminado siendo dominado (en la rama sunni) por los puristas simplemente porque eran más intolerantes que el resto: los wahabies, fundadores de Arabia Saudi, fueron los que destruyeron los templos, de un modo imitado más tarde por “ISIS” (el estado islámico de Iraq y Siria/Levante). Cada nueva versión del islam sunita parece acomodarse a sus ramas más intolerantes.

Imponiendo a otros la virtud

Esta idea de parcialidad puede ayudarnos a refutar algunos malentendidos. ¿Cómo se llega a prohibir libros? Ciertamente no es porque ofendan a la persona media –la mayoría de las personas son pasivas y no están realmente interesadas, o no les preocupa suficientemente la demanda de prohibición. A partir de episodios pasados, parece que todo lo que se precisa para que se prohiban algunos libros, o para poner en la lista negra a algunas personas, son unos pocos activistas (motivados). El gran filósofo y lógico Bertrand Russell perdió su trabajo en la universidad de Nueva York debido a la carta de una madre indignada -y obstinada– que no quería que su hija estuviera en la misma aula que un estilo de vida disoluto e ideas rebeldes.

Lo mismo parece aplicarse a las prohibiciones, al menos la prohibición del alcohol en los Estados Unidos que ocasionó interesantes historias sobre la Mafia.

Podemos conjeturar que la formación de valores morales en sociedad no procede de la evolución del consenso. No, es la persona más intolerante la que impone la virtud en otros precisamente debido a su intolerancia. Lo mismo se aplica a los derechos civiles.

Ahora observemos cómo los mecanismos de la religión y la transmisión de la moral obedecen a las mismas dinámicas de renormalización de las leyes dietéticas, y cómo podemos mostrar que es más probable que la moralidad sea impuesta por una minoría. Antes en el capítulo vimos la asimetría entre obedecer y romper reglas: alguien obediente de la ley (o respetuoso) siempre sigue las normas, pero un felón o alguien con principios más laxos no siempre romperá las reglas. Del mismo modo, discutimos los fuertes efectos de asimetría en las leyes dietéticas halal. Combinemos ahora las dos. Parece que en el árabe clásico el término halal posee un opuesto: haram. Violar reglas legales y morales –cualquier regla– se llama haram. Se trata exactamente de la misma prohibición que regula la ingesta de comida y todas las conductas humanas, como dormir con la esposa del vecino, prestar con interés o matar al arrendador por placer. Haram es haram, y es asimétrico.

A partir de aquí vemos que una vez se establece una regla moral, le basta con una pequeña minoría intransigente de seguidores geográficamente distribuidos para dictar la norma a la sociedad. La mala noticia, como veremos en el siguiente capítulo, es que una persona que mire a la humanidad como un agregado puede creer equivocadamente que los humanos se están convirtiéndose espontáneamente en más morales, en mejores y más educados, cuando lo cierto es que esto sólo se aplica a una pequeña proporción de la humanidad.

La estabilidad de la regla de la minoría. Un argumento probabilista

Un argumento probabilista en favor de la regla de la minoría dictando valores sociales es como sigue. Donde quiera que uno mire a lo largo de sociedades e historias, se tiende a encontrar que prevalecen las mismas leyes morales, con algunas, pero no significativas, variaciones: no robar (al menos dentro de la tribu); no cazar huérfanos por placer, no golpear gratuitamente a gente que pasea, usar guantes de boxeo en su lugar (a no ser que seas espartano y tengas que matar a unos cuantos ilotas para entrenarte) y similares prohibiciones. Podemos ver estas reglas evolucionando a lo largo del tiempo y volviéndose más universales, expandiéndose hasta límites más amplios, hasta incluir progresivamente esclavos, otras tribus, otras especies (animales, economistas), etc. Y estas leyes poseen una propiedad: son negras-y-blancas, binarias, discretas y no tienen matizaciones. No puedes robar “un poco” o asesinar “moderadamente”. No puedes seguir siendo Kosher y comer “sólo un poco” de cerdo en las barbacoas de domingo.

Ahora resultaría mucho más probable que estos valores emergieran de una minoría que de una mayoría. ¿Por qué? Consideremos las dos siguientes tesis:

Los resultados son paradójicamente más estables bajo la regla de la minoría –la varianza de resultados es menor y la regla es más probable que emerja independientemente a lo largo de poblaciones.

Lo que emerge de la regla de la minoría es más probable que sea blanco-y-negro.

Un ejemplo. Consideremos que una mala persona quiere envenenar a la colectividad introduciendo algún producto en latas de refrescos. Tiene dos opciones. La primera es el cianuro, que obedece a una regla de la minoría: una gota de veneno (mayor que un pequeño umbral) hace que todo el líquido sea venenoso. La segunda es un veneno “al estilo de la mayoría”; requiere que más de la mitad del líquido sea venenoso para que mate.

El carácter negro-y-blanco de estas leyes sociales puede explicarse como sigue. Supongamos que bajo un cierto régimen, cuando mezclas blanco con azul oscuro en varias combinaciones, no consigues variaciones de azul claro, sino azul oscuro. Es muchísimo más probable que un régimen así produzca azul oscuro que otra regla que permita más tonos de azul.

Karl Popper
La paradoja de Popper

Me encontraba en una fiesta con muchas mesas, un tipo de situación en la que tienes que elegir entre el risotto vegetariano y la opción no vegetariana, cuando me di cuenta de que mi vecino había dispuesto la comida (incluyendo cubiertos) en bandejas similares a billetes de avión. Los platos estaban sellados con láminas de aluminio. Evidentemente era ultra-Kosher. No le molestó sentarse con consumidores de jamón que, además, mezclaban mantequilla y carne en los mismos platos. Lo único que quería es que le dejaran en paz con sus propias preferencias.

En minorías judías y musulmanas como los chiítas, sufíes y religiones asociadas como druze y alawis, la mayoría de las veces, con alguna excepción histórica, la gente prefiere que la dejan en paz para satisfacer sus propias preferencias dietéticas. Pero si hubiera tenido a un vecino que fuera un salafí sunni, podría haber requerido que toda la habitación comiera Halal. Quizás todo el edificio. Quizás toda la ciudad. Con suerte todo el país. Con suerte todo el planeta. De hecho, dada la total falta de separación entre la iglesia y el estado, y entre lo sagrado y lo profano (Capítulo X) para él Haram (lo opuesto de lo Halal) significa literalmente ilegal. Toda la habitación estaba violando la ley.

Mientras escribo estas líneas, la gente discute si la libertad del occidente ilustrado puede ser minada por políticas intrusivas que pudieran precisarse para combatir a los fundamentalistas salafies.

¿Es que la democracia –por definición la mayoría– puede tolerar a los enemigos? La cuestión es como sigue: “¿Estaría usted de acuerdo en negar la libertad de expresión a cualquier partido político en cuyos principios figurase prohibir la libertad de expresión? Demos un paso más allá, “¿Debería una sociedad que ha elegido ser tolerante ser intolerante con respecto a la intolerancia?”.

Kurt Gödel y Albert Einstein
Esta es de hecho la incoherencia que Kurt Gödel (el gran maestro del rigor lógico) detectó en la constitución al hacer el examen de naturalización. Según la leyenda Gödel empezó a discutir con el juez y Einstein, que era su testigo durante el proceso, le salvó.

He escrito sobre personas con fallos lógicos que me preguntan si debemos ser “escépticos sobre el escepticismo”; y he empleado una respuesta similar a la de Popper cuando le preguntaban si “es posible falsar la falsación”.

Podemos responder a estos argumentos empleando la regla de la minoría. Sí, una intolerante minoría puede controlar y destruir la democracia. En realidad, como hemos visto, eventualmente destruirá nuestro mundo.

Lo que necesitamos es ser más intolerantes con algunas minorías intolerantes. No es permisible usar “valores americanos” o “principios occidentales” cuando tratamos con el intolerante salafismo (que niega el derecho de los demás a tener su propia religión). Occidente actualmente se encuentra en el proceso de cometer un suicidio.

La irreverencia de los mercados y la ciencia

Ahora consideremos los mercados. Podemos decir que los mercados no son la suma de los participantes en los mercados, pero los cambios de precio reflejan las acciones de los compradores y vendedores más motivados. Sí, los más motivados mandan. De hecho esto es algo que sólo los comerciantes parecen entender: por qué un precio puede caer un diez por ciento debido a un único vendedor. Todo lo que se precisa es un vendedor obstinado. Los mercados reaccionan de un modo desproporcionado al ímpetu. En general, los mercados de valor representan actualmente más de treinta mil millones de dólares, y aún así una única venta en 2008, de sólo cinco mil millones, que es menos del dos por ciento del total, hizo que bajaran casi el diez por ciento, ocasionando pérdidas de alrededor de tres mil millones. Se trató de una orden de compra activada por el banco parisino Société Générale, que descubrió una adquisición oculta por parte de un duro operador y trató de dar la vuelta a la compra. ¿Por qué reaccionó el mercado de una forma tan desproporcionada? Dado que la orden era de una sola –y obstinada– dirección, existía el deseo de vender pero ningún modo de hacer cambiar la opinión. Mi adagio personal es:

El mercado es un enorme cine con una pequeña puerta.

El mejor modo de detectar un tonto (digamos el periodista de finanzas habitual) es ver si se centra en el tamaño de la puerta o del cine. En los cines ocurren estampidas, digamos cuando alguien grita “fuego”, debido a que los que quieren estar fuera no quieren estar dentro, exactamente la misma incondicionalidad que vemos en la observancia Kosher.

La ciencia actúa de modo similar. Más tarde volveremos a una discusión sobre cómo la regla de la minoría está detrás de la aproximación de Popper a la ciencia. Pero ahora centrémonos en discutir el más entretenido Feynman. ¿Qué te importa lo que piensan los demás? es el título de un libro de anécdotas del gran Richard Feynman, el científico más irreverente y juguetón de su tiempo. Tal como refleja el título del libro, Feynman expresa en él la idea de la irreverencia fundamental de la ciencia, actuando a través de un mecanismo similar a la asimetría Kosher. ¿Cómo? La ciencia no es la suma de lo que piensan los científicos, sino exactamente como en los mercados, un procedimiento muy restringido. Una vez que desacreditas algo, se convierte en erróneo (así es como actúa la ciencia pero ignoremos disciplinas como la economía y la ciencia política, que son más bien entretenimiento pomposo). Si la ciencia hubiera operado mediante el consenso de la mayoría aún estaríamos estancados en la edad media y Einstein habría terminado del mismo modo en que empezó, en un oficinista de patentes con aficiones inútiles.

Alejandro Magno en la batalla de Issos

Alejandro dijo que era preferible poseer un ejército de ovejas dirigido por un león que un ejército de leones dirigido por una oveja. Alejandro (o quien quiera que produjo esta cita probablemente apócrifa) entendió el valor de la minoría activa, intolerante y valiente. Aníbal aterrorizó Roma durante una década y media con un pequeño ejército de mercenarios, ganando veintidós batallas contra los romanos, batallas en las que siempre era sobrepasado en número. Estuvo inspirado por una versión de esta máxima. En la batalla de Cannae, señaló esto a Gisco, que se quejaba de que los cartagineses eran sobrepasados por los romanos: “Hay algo más hermoso que sus números … en todos sus vastos números no hay nadie llamado Gisgo. ”.

Unus sed leo: sólo uno pero león

Esta gran recompensa por un coraje tan obstinado no ocurre sólo en el ejército. Todo el crecimiento de la sociedad, sea económico o moral, viene de un pequeño número de gente. Cerramos esta reflexión con una observación sobre el rol de skin in the game en la condición de la sociedad. La sociedad no evoluciona a partir del consenso, del voto, la mayoría, los comités, las reuniones ampulosas, las conferencias académicas y los colegios electorales: bastan unas pocas personas para mover desproporcionadamente la aguja. Todo lo que se precisa es una regla asimétrica en alguna parte. Y la asimetría está presente en casi todo.

Nota de la traducción: Se ha decidido conservar la expresión en el inglés original skin in the game, que suele traducirse como “jugarse algo” o “tener valor”.

Nasim Taleb
(Visto en http://www.terceracultura.net/)